Si, ya sé que la anterior receta también era de cuchareo, pero con la que está cayendo comer un potaje calentito sienta de maravilla. No digo que un buen chocolate con churros no esté bien ( que lo está) , pero hay a ciertas horas no procede. Sé, que a tod@s (o la mayoría), nos encanta ver los blogs llenos de azúcar y golasadas, pero también hay que comer otras cosas y yo este año me he propuesto poner más recetas saladas en el blog, y parece que poco a poco lo estoy llevando a cabo.
Dicen que nos ha invadido una ola de frío polar, y la verdad es que por lo menos aquí ya se está dejando notar. Esta mañana cuando subimos la persiana, que alegría, cuanta nieve, la pena es que luego salió el sol y a estas horas, ya solo se ve en los tejados. Sé que para la gente que vive en las zonas donde nieva mucho es un suplicio, y a veces el poder salir de casa, se convierte en toda una odisea, pero para aquell@s que no tenemos que ir a trabajar es una alegría que nos permite volver , aunque solo sea por un instante a la niñez, y que gusto ver como disfrutan los más peques (y los que no lo somos) hay que ver como disfrutan, eso sí bien abrigados, que la cosa no está para bromas.
El plato de hoy es uno de los preferidos de mi churri, anda que no es listo ni nada, con lo rico que está. Además de estar buenísimo, es fácil de preparar y muy baratito , que con los tiempos que corren no está nada mal , así que espero que a vosotr@s también os guste.
Una cebolla, un pimiento, un diente de ajo,un tomate maduro o un tres de cucharadas de tomate, una hoja de laurel, unas hebras de azafrán o un poquito de colorante.
Medio vaso de vino blanco.
Un kg de pota.
4 o 5 patatas grandes.
250 gr de guisantes (usé congelados).
Aceite de oliva y sal.
ASÍ DE FÁCIL LO PREPARAMOS:
Limpiamos bien las potas, lavamos y troceamos, reservamos .
En una cazuela ponemos un chorrete de aceite y cuando está caliente añadimos la cebolla cortada menudita y el pimiento, echamos un poco de sal y dejamos pochar.
Una vez que está echamos el tomate ( si es fresco le quitamos la piel y las semillas) y damos unas vueltas unos minutos, añadimos las potas que habíamos reservado y dejamos hasta que sueltan el agua, una vez que la han soltado le añadimos la hoja de laurel, el azafrán (o colorante) y el ajo machacado con el vino, dejamos unos minutos para que se evapore el alcochol.
Cubrimos con agua, añadimos sal y dejamos a fuego suave hasta que están tiernas (unos 50 minutos).
Entonces echamos las patatas chascadas y los guisantes y dejamos hasta que están tiernas.
Este tipo de guisos está mejor si dejamos reposar un poco antes de comer, si queremos el caldo más espesito chafamos unas patatas.
Así que estos días de frío, a disfrutar con la nieve, comiendo platos de cuchara y sofá y mantita , que también es un buen plan.