No sé si alguna vez he dicho que soy un desastre. Lo soy en muchas cosas, pero sobre todo a la hora de hacer mis improvisaciones culinarias. Suelo apuntar los ingredientes que pongo en las recetas en sobres de la correspondencia, esos mismos en los cuales no llegan más que facturas, que hay que joderse, un@ no hace otra cosa mas que pagar, cuando no es el agua, es la luz (que hay que ver lo cara que está, a este paso andaremos con velas por casa y por la noche nos reuniremos alrededor de la chimenea al filandon. Bueno, como os iba contando , que en seguida me pierdo, anoto todo en esos sobres, bueno mejor dicho anotaba, porque hace un tiempo compré una de esas pizarras para anotar todo aquello que solo me acuerdo que falta cuando necesito, pero la verdad es que nunca he llegado a apuntar nada. Sin embargo, le he encontrado otra utilidad: desde que está la pizarrilla en casa, voy escribiendo los ingredientes sobre la marcha, en esas recetas improvisadas, luego le hago una foto y clinnnn , asunto arreglado ( o al menos eso pensaba). Durante un tiempo la cosa resulto, hasta que metí la mano donde no debía. Muchos sabéis que Marta me regaló una de esas réplicas chicas (que funciona de maravilla) , pero el gps me trae de cabeza. En uno de los muchos intentos de ponerlo en órbita tenía que formatear, ayyyyy diossssssssssssss, y sin darme cuenta (en que estaría pensando) mis fotos de los ingredientes allí dentro. Cuando ya la daba por perdida y sin confesar a Marta que había perdido la receta de ese bollo de nuez que tanto le gusta , curioseando por el pc, encuentro una carpeta que pone móvil, cual fue mi sorpresa que la abro y voilaaaaaaaaaaaaaaaa, allí estaba la lista de ingredientes que tantos quebraderos de cabeza me dio, TIRITIRITIRIIIIII, me puse más contenta que unas castañuelas, así que antes de que mi cabecita loca la vuelva a perder, la pongo a salvo en el blog.

NECESITAMOS LOS SIGUIENTES INGREDIENTES:
Un huevo.
250 gr de leche.
250 gr de azúcar.
600 gr de harina normal (puede que nos haga falta un poco más o menos)
50 gr de mantequilla.
50 gr de aceite de oliva suave (podemos usar girasol)
25 gr de levadura.
Una cucharilla (de las de café) rasa de sal.
100 gr de nueces troceadas (no las he picado mucho, lo he hecho con el cuchillo).
Para echarle por encima:
Un poco de azúcar y un chorrete de anís (podemos prescindir si no nos gusta)
ASÍ DE FÁCIL ES LA PREPARACIÓN:
La masa la preparé en la panificadora, pero se puede amasar a mano igualmente.
En la leche disolvemos la levadura y por el siguiente orden añadimos los ingredientes a la panificadora:
La leche con la levadura, el huevo batido, la sal, el azúcar y la harina reservando una poca por si no nos hiciera falta toda.
Programamos en masa para pasta, en mi caso es el número 7.
Si vemos que necesitamos toda la harina se la añadimos, puede ser que incluso necesitemos una poca más. Tiene que quedar una masa un poco pegajosa, pero tampoco en exceso.
Cuando haya acabado de amasar le añadimos la mantequilla cortada en trocitos y el aceite, programamos de nuevo en el 7 , cuando falten 3 o 4 minutos para que acabe le añadimos las nueces y dejamos hasta que acabe.
Ponemos la masa en un taper untado con un poco de aceite, tapamos y dejamos hasta que doble el volumen.
Para hacerla a mano:
Formamos un volcán con la harina y en el centro echamos:
La leche con la levadura, el huevo, el azúcar, la sal y si nos es muy difícil de integrar después, la mantequilla y el aceite se la ponemos ahora también. Vamos incorporando la harina con la mano hasta que se integren todos los ingredientes. Amasamos hasta obtener una masa lisa y brillante. Podemos alternar amasados con reposos, así nos será más fácil.
Ponemos la masa en un taper untado con un poco de aceite, tapamos y dejamos hasta que doble el volumen.
A partir de aquí el proceso es el mismo, tanto si amasamos a mano o con panificadora o amasadora.
Una vez que halla doblado el volumen echamos un poco de aceite sobre la mesa de trabajo y nos untamos las manos.
Le damos un par de amados para desgasificar y la ponemos en un molde aplastándola con las manos ( da para dos moldes redondos de 26 cm de diámetro o la bandeja del horno.
Echamos un chorrete de anís en un vaso y le añadimos azúcar, mezclamos y se lo vamos echando por encima metiendo los dedos en la masa para que entre bien.
Dejamos reposar hasta que leve de nuevo ( me tardó algo menos de una hora)
Una vez que halla aumentado de volumen, lo introducimos en el horno que habremos encendido 10 minutos antes a 200º y lo dejamos hasta que esté dorado (aproximadamente 20/25 minutos.
Ahora solo queda dejarlo enfriar, preparar un café o un chocolate y disfrutar porque os aseguro que está de muerte.
Os doy mi palabra, que queda un bollo muy tiernooooooo y si os gustan las nueces es una auténtica delicia.
¿Os apetece un trocito? venga corazones que hay para tod@s